La industria de los centros de datos apuesta por sustituir parte del cableado de cobre por tecnología fotónica, que transmite datos con luz en lugar de electrones. Un centro de datos típico de 100 MW usa unas 400 toneladas de cobre, la mayoría en la infraestructura eléctrica y la refrigeración, pero hasta 70 toneladas van a los servidores y unas 20, al cableado de red. “Creo que estamos llegando al final de la era del cobre”, afirmó Chris Sharp, director de tecnología de Digital Realty, quien sostiene que los cables que conectan GPU y CPU frenan el procesamiento.
La principal ventaja de la fotónica es que la luz produce menos calor que la electricidad, lo que reduce la energía necesaria para refrigerar. Callum Littlejohns, subdirector de Cornerstone Labs, indicó que “se puede ahorrar muchísima energía” y que varios flujos de datos pueden compartir un mismo canal. Peter O’Brien, del Instituto de Investigación Tyndall de Irlanda, afirmó que la tecnología está lista para pasar del laboratorio a su uso generalizado, un impulso al que contribuye el respaldo de Nvidia.
La transición, sin embargo, enfrenta obstáculos. Andrew Wheeler, de Hewlett Packard Labs, señaló que la industria aún busca reducir costos y que la fabricación está dispersa en varios países; el ensamblaje final se concentra en plantas de Taiwán. Los componentes ópticos son sensibles al calor, por lo que su fiabilidad depende de mantener límites térmicos estrictos, y el personal deberá adquirir nuevas habilidades de instalación y mantenimiento. Según Sharp, la fibra no admite giros muy cerrados.
Ofer Shapiro, de la empresa Resolight.ai, sostiene que el mayor beneficio llegará cuando la luz se use también para procesar datos, con conmutadores totalmente ópticos que eviten convertir constantemente fotones en electrones. Mientras tanto, las empresas amplían la fabricación de componentes fotónicos. Littlejohns explicó que, al ser más grandes que los de silicio, pueden producirse con equipos antiguos, como una línea de Intel usada para los Pentium 4, lo que ayudará a abaratar costos. ■ BBC News



