La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil, con 52 % de los votos frente a 48 % de Flávio Bolsonaro, generó reacciones de gobiernos y dirigentes de todo el mundo. El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, le expresó su deseo de que las relaciones bilaterales se expandan, y el de Rusia, Vladimir Putin, le envió una carta en la que resaltó el respaldo popular a su agenda y lo felicitó por su cumpleaños, pues este martes cumple 81 años. El mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, destacó la importancia de que Brasil siga activo en los asuntos internacionales, y China expresó, por medio del portavoz de su cancillería, Guo Jiakun, su disposición a trabajar con Brasil.
En Europa, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que “la democracia y el multilateralismo han ganado en Brasil”. El presidente del Consejo Europeo, António Costa, dijo que “el pueblo brasileño ha hablado” y que ya conversó por teléfono con Lula. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, celebró el resultado y aseguró que “lo que ha pasado en Brasil, pasará en España”, en referencia a los comicios del 29 de noviembre.
Entre los mandatarios latinoamericanos de izquierda, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, celebró que “ganó el pueblo de Brasil”, y el de Cuba, Miguel Díaz-Canel, llamó “hermano” a Lula. También lo felicitaron el uruguayo Yamandú Orsi, el guatemalteco Bernardo Arévalo y el gobierno venezolano de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Los expresidentes Gabriel Boric, Gustavo Petro, Evo Morales, Cristina Fernández y Alberto Fernández también celebraron el triunfo. Petro afirmó que detuvo “el fascismo” en Brasil, y Boric, quien viajó para seguir los comicios, agradeció a Lula por “sostener la esperanza del mundo”.
Gobiernos de derecha también lo felicitaron y apostaron por la cooperación. El presidente de Chile, José Antonio Kast, habló de “mucho futuro en común”, con una agenda de integración económica y lucha contra el crimen organizado. Lo hicieron igualmente Panamá, Paraguay, Perú, Ecuador y República Dominicana. El primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, destacaron la participación electoral y los vínculos con Brasil. Donald Trump, cuyo gobierno es cercano al de Bolsonaro, no se había pronunciado públicamente.
Lula dijo que su victoria es una “derrota de la mentira y del negacionismo”. Bolsonaro afirmó que “es imposible reconocer” el resultado, por la decisión de un juez de ampliar en dos horas el horario de votación a petición de Lula. ■ Aristegui Noticias



