Los gatos negros han ocupado un lugar recurrente en la cultura popular gracias a su presencia en películas, series de televisión, novelas y producciones animadas. Aunque durante siglos se les relacionó con supersticiones y creencias sobre la mala suerte, distintas historias han convertido a estos felinos en personajes reconocibles para varias generaciones.
Entre los más conocidos se encuentra Salem Saberhagen, el sarcástico gato de la serie Sabrina, la bruja adolescente, quien destaca por sus comentarios irónicos y su pasado como brujo. También figura Jiji, el compañero felino de la protagonista de Kiki: entregas a domicilio, película animada del Studio Ghibli que presenta una relación cercana entre una joven bruja y su mascota.
Otro personaje recordado es Binx, el gato negro de la película Hocus Pocus, cuya historia está vinculada con la magia y las brujas. En el cine de terror también destaca Church, el gato de Cementerio de animales, adaptación de la novela de Stephen King, donde el animal tiene un papel importante en una historia marcada por lo sobrenatural.
La presencia de estos personajes muestra cómo el cine y la literatura han utilizado a los gatos negros para representar desde el misterio y la fantasía hasta el humor y la compañía. Sus distintas representaciones también contrastan con los prejuicios que persisten alrededor de estos animales debido a antiguas supersticiones.
Con información de: adn40.



