Al menos 11 personas murieron este viernes en nuevos enfrentamientos entre dos comunidades en el estado de Jonglei, en el este de Sudán del Sur, lo que eleva a 26 el número de fallecidos en varios días de violencia intercomunitaria. El director de la Policía estatal, coronel Deng Makier, explicó a EFE que los combates estallaron cuando miembros armados de la comunidad malual atacaron una aldea de la comunidad abang, en el condado de Bor.
El ataque también dejó nueve heridos, trasladados al Hospital Civil de Bor, y se suma a los 15 muertos de otros choques entre ambas comunidades durante la semana. El comisario interino del condado, Daniel Deng Panchol, indicó que la violencia se reanudó pese al despliegue de fuerzas de seguridad conjuntas y a un toque de queda nocturno. La Policía informó de la detención de ocho sospechosos.
La escalada en Jonglei coincide con otros episodios de violencia en el país. En el estado de Warrap, al noroeste, al menos 72 personas murieron y otras 38 resultaron heridas el lunes en ataques relacionados con el robo de ganado en el condado de Tonj Norte, según el ministro interino de Información estatal, William Wol Mayom Bol. De los fallecidos, 50 pertenecían al bando atacante y 22 a las comunidades agredidas. El funcionario atribuyó los hechos al Ejército Blanco, milicia vinculada a la oposición armada. En agosto, el mismo condado ya había registrado la muerte de al menos 60 personas.
En Jonglei, el origen de los choques es una antigua disputa territorial por los límites administrativos y el control del territorio. Sudán del Sur afronta graves problemas de seguridad tras años de guerra civil, y la violencia intercomunitaria, alimentada por la proliferación de armas de fuego y las disputas por tierras y ganado, sigue siendo uno de sus principales desafíos. ■ MVS Noticias



