Los microplásticos son fragmentos de plástico de menos de cinco milímetros que se han encontrado en océanos, ríos, suelos y diversos organismos. Su presencia se relaciona con la degradación de residuos más grandes y con partículas liberadas por productos de uso cotidiano.
Estas partículas pueden originarse cuando bolsas, envases y otros objetos se fragmentan por la exposición al sol, el movimiento del agua y el desgaste. También pueden desprenderse de textiles sintéticos y otros materiales durante su utilización o lavado.
La preocupación científica se centra en su amplia distribución y en la dificultad para retirarlos una vez que llegan al ambiente. Diversos organismos pueden ingerirlos, lo que abre preguntas sobre sus efectos en las cadenas alimentarias y los ecosistemas.
Los investigadores continúan estudiando sus posibles impactos en la salud humana y animal, ya que todavía existen aspectos que requieren mayor evidencia. Reducir el uso de plásticos desechables y mejorar la gestión de residuos son medidas que pueden limitar su liberación.
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente ■



