Rusia lanzó un ataque de gran escala contra Ucrania mediante 289 drones, 17 misiles balísticos y 59 misiles de crucero, de acuerdo con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Los bombardeos tuvieron como objetivo instalaciones energéticas en distintas regiones del país.
Los ataques provocaron daños en centrales eléctricas y subestaciones, además de interrupciones en el suministro de electricidad, agua y transporte. Las afectaciones se reportaron en Kiev y al menos otras seis regiones ucranianas.
En la ciudad de Dnipró, dos personas murieron y alrededor de 20 resultaron heridas. Asimismo, las autoridades ucranianas informaron que otro ataque contra una escuela utilizada como centro de distribución de ayuda humanitaria dejó al menos 33 fallecidos en la localidad de Komyshuvakha.
La ofensiva ocurrió antes de las conversaciones previstas entre Rusia y Ucrania, con mediación de Estados Unidos, programadas para el 10 y 11 de noviembre en Abu Dabi. Mientras tanto, el gobierno ucraniano advirtió sobre el riesgo de mayores dificultades energéticas conforme se aproxima el invierno.
Reuters ■



