Al menos 33 personas murieron durante un ataque perpetrado por presuntos integrantes de las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), grupo armado vinculado al Estado Islámico, contra la localidad de Cantine, en la provincia de Kivu del Norte, al este de la República Democrática del Congo. La agresión ocurrió durante la noche del jueves y fue reportada por representantes de la sociedad civil de la región.
De acuerdo con Justin Paluku, dirigente de una organización civil local, los atacantes incendiaron más de 50 viviendas, saquearon propiedades y provocaron la huida de habitantes. La violencia generó destrucción en la comunidad y volvió a evidenciar la vulnerabilidad de las poblaciones que viven en zonas afectadas por la actividad de grupos armados.
El ataque también afectó la atención médica, pues alrededor de 180 pacientes tuvieron que ser evacuados del Centro Hospitalario de Kelekele. Entre ellos había personas con sospecha de ébola y un paciente con diagnóstico confirmado, situación que generó preocupación por el riesgo de propagación de la enfermedad durante los desplazamientos.
La provincia de Kivu del Norte es uno de los principales focos de un brote de ébola causado por la variante Bundibugyo. Las ADF, organización originaria de Uganda que juró lealtad al Estado Islámico en 2019, han sido señaladas por ataques recurrentes contra civiles. Autoridades y organizaciones humanitarias enfrentan dificultades para atender a la población debido a la inseguridad y los desplazamientos provocados por la violencia.
Associated Press ■



