Saltar la cuerda se posiciona como una de las actividades con mayor gasto calórico y beneficios comprobados para la salud física y mental, según datos de Harvard Health Publishing y Cleveland Clinic.
La rutina, asociada popularmente con la infancia, permite a una persona de 80 kilos quemar hasta 300 calorías en solo 30 minutos de ejercicio continuo.
El dato sobre el consumo calórico supera al de ejercicios tradicionales en casa como la bicicleta estática o las rutinas aeróbicas de bajo impacto.
De acuerdo con Cleveland Clinic, saltar la cuerda activa simultáneamente diversos grupos musculares y exige una demanda cardiovascular comparable al running, lo que acelera la frecuencia cardíaca y favorece la quema de grasa corporal.
Más de 500 calorías en media hora: la cifra que supera al resto de ejercicios caseros
La intensidad y duración determinan el gasto de energía durante la práctica.
Un reporte de Harvard Health Publishing señala que una persona puede consumir más de 500 calorías en 30 minutos si salta a ritmo rápido, cifra que rebasa la de otras actividades.
Incluso en sesiones cortas de 10 minutos, el gasto ronda las 100 calorías, lo que convierte a la cuerda en una herramienta eficaz para quienes disponen de poco tiempo.
Journal of Physical Therapy Science publicó un estudio sobre mujeres jóvenes con sobrepeso: la práctica regular de cuerda al ritmo de música incrementó de forma significativa la capacidad vital pulmonar y redujo el índice de masa corporal en solo cuatro semanas.
La publicación comparó los resultados con los obtenidos en bicicleta estática bajo las mismas condiciones, y la cuerda mostró una mejora superior en función cardiovascular y reducción de grasa corporal.

El ejercicio que fortalece corazón, pulmones y músculos al mismo tiempo
Saltar la cuerda incrementa la demanda de oxígeno, fortalece los músculos respiratorios y promueve una mayor utilización de las reservas de grasa.
Todo esto sin requerir equipamiento costoso ni grandes espacios. La coordinación entre manos y pies favorece el desarrollo del equilibrio y la agilidad, cualidades que tienden a deteriorarse con la edad, según Cleveland Clinic.
El movimiento circular de los brazos exige la participación de bíceps, tríceps y antebrazos, mientras que los músculos del core estabilizan el cuerpo y mantienen la postura.
Gemelos, muslos, glúteos, hombros y abdomen también participan en cada salto.
El entrenamiento puede adaptarse a cualquier nivel: quienes inician pueden hacer series de 30 segundos, incrementando de forma gradual hasta alcanzar sesiones de 20 o 30 minutos diarios.
Precauciones antes de incorporar la cuerda a la rutina diaria
El ejercicio es accesible, pero requiere ciertos cuidados. Personas con molestias articulares, antecedentes de lesiones en rodillas o tobillos, o con enfermedades cardíacas, deben consultar a un profesional antes de integrarlo a su rutina.
Los especialistas de Cleveland Clinic recomiendan el uso de calzado adecuado y superficies planas para minimizar el riesgo de lesiones.
La técnica correcta implica mantener las rodillas ligeramente flexionadas, los brazos cerca del torso y girar la cuerda principalmente con las muñecas.
Un calentamiento previo y ejercicios de fortalecimiento muscular ayudan a prevenir molestias y favorecen una ejecución segura.
Una cuerda y poco espacio: los requisitos mínimos para un entrenamiento completo
El principal atractivo de la cuerda es su accesibilidad. Solo se necesita una cuerda de longitud adecuada, que al pisar el centro llegue hasta la altura de las axilas, y un espacio libre.
La facilidad para transportar la cuerda permite mantener la rutina en viajes o situaciones donde no hay acceso a un gimnasio.
Los beneficios psicológicos también están documentados.
La actividad física regular, y en particular el ejercicio cardiovascular como saltar la cuerda, contribuye a elevar los niveles de serotonina y ayuda a manejar la ansiedad y el estrés, según lo expuesto por expertos de Cleveland Clinic.
El uso de la cuerda para ejercitarse en casa sigue siendo poco habitual entre adultos, pese a la evidencia sobre su eficacia para mejorar la resistencia cardiovascular, fortalecer músculos y huesos, y favorecer la pérdida de peso.
Con información de Infobae



