Habitantes de la comunidad de El Balcón, en la sierra de Guerrero, relataron las semanas de cautiverio que vivieron tras ser secuestrados por un grupo armado que irrumpió en la localidad el pasado 24 de septiembre.
Seis de los ocho campesinos privados de la libertad fueron localizados y liberados después de 22 días de cautiverio, mientras que una persona continúa desaparecida. Los sobrevivientes aseguraron que durante su encierro convivieron con decenas de personas retenidas y que uno de los integrantes del grupo armado habló de 136 cautivos.
De acuerdo con los testimonios recogidos por The Associated Press, los secuestrados fueron trasladados a una vivienda donde permanecían esposados y con los ojos vendados. Relataron que fueron interrogados, golpeados y amenazados, además de enfrentar hambre, sed y constantes traslados para evitar los operativos de las autoridades.
Los hombres señalaron que los atacantes se identificaron como integrantes de La Familia y que su interés en la comunidad estaría relacionado con el control territorial y los recursos forestales de la zona. El Balcón es una localidad de alrededor de 750 habitantes, ubicada en una zona montañosa de difícil acceso y con una limitada presencia de autoridades.
Durante el cautiverio, algunos de los campesinos escucharon que otros retenidos podrían ser obligados a combatir para el grupo criminal. También conocieron testimonios de personas que, según sus relatos, llevaban meses o incluso años privadas de la libertad.
La movilización de los habitantes y las protestas para exigir la localización de los desaparecidos aumentaron la presión sobre las autoridades. Un menor de 13 años, nieto de uno de los secuestrados, fue liberado días antes y logró regresar caminando a la comunidad, aportando información que ayudó a los pobladores a elaborar un mapa con posibles zonas de búsqueda.
El 16 de octubre, el Ejército informó que seis de los desaparecidos habían sido localizados tras labores de inteligencia militar. Sin embargo, uno de los integrantes del grupo permanece sin ser encontrado.
La Fiscalía de Guerrero mantiene abierta la investigación, mientras representantes de la comunidad y defensores de derechos humanos han solicitado que el caso sea atraído por autoridades federales debido a la posible existencia de un mayor número de personas retenidas.
Mientras tanto, los habitantes de El Balcón continúan bajo vigilancia militar y enfrentan la incertidumbre sobre el futuro de la comunidad, mientras algunos de los sobrevivientes consideran abandonar la zona por temor a nuevas agresiones. ■ AP



